Este es un blog donde la política, el fútbol, la literatura y el cine se ven desde otra óptica aunque suene a un cliché pero como bien decía Hitchcock en ocasiones es mejor partir de un cliché para llegar a algún lado que partir de algún lado y terminar en un cliché y eso es lo que trata de reflejar este blog, que desde un cliché, desde algo que todos creemos comprender o saber se puede llegar a algún lado interesante que nos permita reflexionar. Saludos, pasen y lean a su antojo.

jueves, 22 de octubre de 2009

Sin bajas


Si me preguntaran que mueve a los hinchas del fútbol, cual es su primer motor, que es aquello que los lleva ante las situaciones mas adversas a ponerse en primera línea y sacrificar tiempo y dinero sin ningún miramiento, a soportar frió o eternas colas con un estoicismo que linda la paciencia de un monje tibetano; yo debería decir al contrario de lo que piensan muchos que no es la pasión sino la fe. La fe fundada en la certeza de saberse ante una adversidad, la fe de saber que ese escollo que parece insalvable puede mediante el simple acto de acompañar y cantar por sus colores, superarse. Esa fe movió a los miles de argentinos a cruzar El Plata en post de el milagro ¿uno mas? de esa selección que poco sabe de triunfos y mucho de hazañas. Por esa fe y no por otra cosa la gente escapo de sus trabajos, cruzo la frontera, salto el “charco” y se refugio en el mítico Centenario a la espera de que la historia no les torciera la cara y por cierto que eso no fue lo que paso. No hubo criticas ni al DT, ni al equipo en la previa y si algunos murmullos de reproche ante cambios que no se condescendían con lo que la historia marca (poco sabe el hincha de empates que clasifican, ellos quieren ganar y que el equipo vaya para delante), los cantos contra el rival eran tibios, casi como cargadas entre amigos al igual que el cartel que recibía a la visita en la entrada de la popular que rezaba así “Argentinos, si nos ganan tendremos que ampliar Botnia” y es que todos queríamos clasificar pero nadie quería ser responsable de dejar afuera de Sudáfrica parte de la historia del fútbol y de los mundiales. Quizás por ello el predominio del partido fueron cantos de arenga propia y poca ofensa entre las hinchadas apenas uno o dos cruces para defender al Diego y es que una cosa es que lo insultemos nosotros y otra cualquiera que nos lo vengan a insultar gratuitamente. Poco queda para contar después del gol Argentino, quizás que como se sabia que Bielsa había cumplido con su parte los Charruas no quedaban afuera y eso los hacia mas permeables a la gastada y así fue como el clásico que a priori podía dejar a uno a fuera del mundial, que revivía la final de 1930, que terminaba con 30 años sin triunfos Argentinos en el Centenario pasaba a la historia no como el fracaso deportivo de la historia del fútbol superprofesional sino por las palabras de Maradona en la conferencia de prensa ¿Podía ser de otra manera?

Mientras miles volvíamos a casa con la satisfacción del deber cumplido y el regocijo de no haber dejado ningún camarada celeste por el camino.


Nota para el blog Celeste un Sol

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Una leccion de esgrima


“Aquí yace un valiente, un noble adversario y un verdadero hombre de honor. Que descanse en paz”

No queda sino batirse dijo el poeta y esa expresión no son palabras arrojadas al vació, batirse es una actitud ante la vida, es una postura que en un mundo lleno de imposturas dice mucho de aquel que decide batirse y dicen aun mas de aquellos que prefieren evitar el duelo y se cobijan en las sombras y los bordes de lo burocrático. Lejos están los días en donde los conflictos se solventaban con floretes en la puerta de La Vega, atrás quedaron los parlamentos en donde los tire y afloje de las discusiones políticas no se dirimía por la palabra y la calidad de las ideas sino por la habilidad con la espada. Lejos están de nuestro tiempo personajes como Andre Moreau o el Marquis de Maynes que lo mismo hacían de la mayoría minoría y viceversa con su acero. Hoy aquel lance, aquel duelo, quedo sepultado por el noble arte de la esgrima de las ideas. Un deporte en donde las estocadas no son a muerte sino a “touche”, donde ir a fondo es una actitud y no una pose. Quizás aquellos que no quieren debatir la nueva Ley de medios o que buscan en el debate empantanar la misma, deberían tomar alguna lección de esgrima y decidirse de una vez por todas a batirse con la nobleza y la hidalguía que se espera de ellos. Quizás lo más destacable de esta nueva instancia de debates en el Senado es que ante lo inevitable hay quienes han decidido a batirse (a la fuerza o no) y aquellos que han recogido el guante deberán recordar que intrínsecamente aparejado con el duelo viene el respeto por la forma en que uno se bate y por aquel con quien se bate; así como el dispar Boris Grushenko dispara al aire ante un sereno oponente que ya malogrado su tiro espera la muerte y la RAF rinde un entierro con honores a su celebre enemigo von Richthofen; aquellos que se dignaron a presentarse en este singular cruce de ideas deberán hacer gala de al menos alguno de estos rasgos de nobleza y cuando se trate de ir a fondo deberán poner su empeño en ello, pero cuando deban ceder terreno (algo básico y característico de vivir en democracia) deberán hacerlo con la convicción de que ceder no significa retroceder sino fortalecer el proyecto que se debate, volviéndolo menos perfectible, mas ecuánime y justo; pero no porque hay intereses de terceros en post de esa fortaleza de la Ley, sino porque de esa búsqueda de unidad, de ese dialogo, de ese lance, de esa estocada saldrá la Ley que aquellos que representan y por cuyos votos están ahí nos merecemos. Al igual que el joven Whatson decide retar al Baron von Leinsdorf a un partido de tenis en lugar del tradicional duelo de pistolas sin que la ausencia de mortalidad implique carencia de compromiso, quienes decidieron bajar al recinto (con padrinos o sin ellos) deberán poner todo su saber en buscar no la derogación de la nueva Ley sino su perfección.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Necesaria


En ocasiones un bien mayor aunque imperfecto en su composición merece la oportunidad de prevalecer, ya sea por que el tiempo no amerita más dilatación o tan solo por que se trata de algo que debe ser corregido. Durante los interminables debates sobre la nueva ley de medios escucho que hay quien dice que no es el momento de votar esta ley o que la sociedad no esta lo “suficientemente madura” para encarar este cambio. Hablar de inmadurez de una sociedad es faltarle el respeto a la sociedad. ¿Quién dictamina cuando estamos maduros para determinadas cuestiones? ¿Quién decide que y que no podemos afrontar con la madurez de un electorado? ¿Somos lo suficientemente maduros para vivir corralitos, hiperinflaciones, golpes de estado pero no para decidir si una ley debe ser cambiada? ¿Somos lo suficientemente maduros como para afrontar la democracia y para sostenerla mediante el voto y las urnas pero no lo somos para decidir sobre una ley?

Los que hablan de madurez no hacen sino denotar su falta de conocimiento de la sociedad que representan.

Otro de los caballitos de batalla para no inclinarse a favor de la nueva ley es que la misma tiene claroscuros, que tiene artículos que deberían ser repensados. Yo me pregunto que ley no los tiene, desde mi punto de vista (y perdónenme que sea tan naif) no hay ley que conforme a todos ni ahora, ni nunca. Lo que hay es una ley obsoleta, casi represiva que debe ser removida y cambiada. Partiendo de esa base y no de cualquier otra el punto es bastante claro, se debe votar por el si y no porque la nueva ley sea un mal menor sino porque la anterior ley es un tumor que se enquisto en este país en uno de sus periodos mas negros (no olvidable que es lo que le gustaría a mas de uno) y que ha ido creciendo a la sombra de la democracia con un falso halo de guardián de la misma y que hoy cuando ve peligrar su imperio (con cierta lógica, la lógica del poderoso) pone el grito en el cielo y ataca aquello que se vanaglorio de defender con tetras y ardides propios de un toro suelto dentro de un bazar.

Entonces si admitimos que el punto de partida no es el debate sobre aquello que en esta ley puede y debe ser mejorado sino que el inicio de la discusión debe focalizarse sobre aquello que es necesario cambiar debemos admitir (mal que nos pese) que la ley es buena y necesaria como es bueno y necesario el cambio por mas que a una generación (en parte por una racionalidad y una irracionalidad políticas en el mismo código genético de la nación[1]) que se forjo a la era del todo vale le moleste. Los tiempos cambian, el bien de la mayoría suele significar el perjuicio de una minoría y esas son las reglas de la democracia. La nueva ley es perfectible pero en la balanza pesa mucho mas que es necesaria.


[1]"Narrating the Nation", Homi K. Bhabha, comp., en Nation and Narration (Londres: Routledge, 1990)

miércoles, 15 de julio de 2009

Yo

Are you talking to me?




¿Esto no es periodismo joven?
¿Y yo que soy? ¿Una momia?
¿Digamos que lo separa más de un lustro de sus colegas redactores?
Y a vos quien te manda ¿el enemigo?
Noto cierta susceptibilidad en cuanto a la edad…
Lo que vas a notar son mis nudillos en el tabique como no cambiemos el tema
Bueno, bueno... ¿porque periodismo deportivo y no otra cosa?
Ya vamos mejor… a ver… supongo que aquí puedo conjugar dos de mis grandes pasiones la escritura (léase literatura también) y el fútbol.
¿Cómo se definiría?
Difícil porque por momentos me salta la térmica y me voy de mambo con mis opiniones así que no se…
¿Pero alguien que haya marcado un camino?
Y uno siempre aspira a alcanzar ciertos trazos de genialidad como los que puede desparramar Simon Kuper en una columna o Maradona en una gambeta. En el fondo somos inspirados pero entendiéndose la inspiración no en el sentido místico de las Musas sino como Inspirarse en…
No lo sigo
Pues claro mira (aquí se pone nervioso y empieza a gesticular con las manos) es imposible escribir sin que las obras escritas con anterioridad influyan en uno pero ello no debe ser contemplado nunca como una imitación sino como una deformación de narcisismo
¿Perdón?
Claro, para que la obra de otro pase a mí, es necesario que la defina en mí como escrita para mí y que al mismo tiempo yo la deforme y la haga otra en base al amor que le profeso ¿se entiende?
Lo que se entiende es que usted es medio rarito ¿seguro que le gusta el fútbol?
Me apasiona
Pues eso me contestaba en un principio y no tanta tontería sobre amor y yo que se.
ok
Por ultimo ¿expectativas?
Las más altas
¿Vicios?
Me acusan de lírico pero estoy lejos de serlo

sábado, 16 de mayo de 2009

Democracia




Bancar la parada una expresión común, quizás ordinaria de lo cotidiana. Como puede definir esta expresión el momento actual que vive la Argentina, la política de la República. Como bancar la parada se convierte en la expresión que signa la coyuntura, el pliegue de todo un país. Para pensar en bancar la parada debemos empezar a comprender quienes quieren copar la parada. La pregunta concreta no es quienes sino con que. Lo intentan con viejas y mezquinas tretas, difamando, asustando, manipulando. Buscan sitiarnos a base de viejos fantasmas, creando mitos colectivos. Haciendo que nos de miedo salir de nuestras casas, caminar hacia nuestros trabajos, buscan que poco a poco nos aislemos y que de esta manera no sociabilicemos nuestra información. No quieren que se trasmita de boca en boca, mediante el murmullo del pueblo lo que ellos ya saben; tienen miedo y como aterrorizados acólitos, fervientes fanáticos agitan el panal, sacuden el barco, hacen olas en donde hay calma. Como oscuros arquitectos, metódicos y pacientes construyen, cimientan el miedo. Adoradores de la peor de las mentiras. Poco a poco alzan el peor de los muros, mellan la fe (justo ellos que se autoproclaman sus guardianes) y socaban nuestra esperanza. Por ello hay que bancar, aguantar, resistir. No por la memoria de los que no están, sino por los que quedan. Fortificarse, amalgamarse en un recinto construido de solidaridad, de justicia, de futuro. Porque eso es lo que ellos intentan socavar con sus tenebrosos artificios. Buscan la desesperanza, la desazón, la mirada caída, la espalda quebrada y para ello no escatimaran recursos, ni medios. No temen aliarse con la mentira, abrevar en la mediocridad, no temen erigir monstruos que no podrán controlar. No le temen al pasado porque es ahí a donde quieren volver. Por ello es que hay que estar firmes, unidos, brazo con brazo, espalda con espalda. De pie hasta el final, mas hoy que las hordas se unen en post de la debacle, que infunden el terror en cada discurso, en cada titular. Que practican la infamia en cada columna, que cuelan su ponzoña en cada resquicio en el que pueden. Hoy más que ayer, más que nunca la pelea está en su cenit. Y por ello es que hay que bancar, no hay que ceder porque este ataque es el de una bestia que se sabe acosada, no hay que retirarse porque el miedo pronto se transformara en pánico y solos, como los chacales que son, se sacaran los ojos y huirán. No hay que perseguirlos porque ello sería caer en sus redes (tan viles son que hasta en la derrota son capaces de inocularlos su veneno) hay que dejarlos que se retiren, que vuelvan a sus cavernas a confabular, a restaurarse en la humedad y el frió de sus intrigas y rogar porque arropados en su rencor no desparezcan porque sin su amenaza caeríamos en algo más aterrador, más tenebroso que una buena pelea; sin ellos podríamos llegar a pensar que todo lo que hacemos o decimos es correcto, sin ellos podemos caer en las garras de la autosuficiencia, de la autocomplacencia de la obsecuencia. Ellos deben permanecer y tener su espacio, deben ocuparlo aunque en su genes a la postre renazca la traición, la conspiración porque es este y no otro el precio a pagar por bancar la parada.


jueves, 28 de agosto de 2008

Bruma


"La idea que no trata de convertirse en palabra es una mala idea,

y la palabra que no trata de convertirse en acción

es una mala palabra"

G. K. Chesterton


Hay frases hechas, armadas; que pasas de generación en generación instalándose en el inconsciente popular, en nuestro pensamiento colectivo y es así como sentencias que apenas tienen decenas de años las repite uno como si hubieran sido acuñadas en el principio de los tiempos. Algunas de ellas padecen esta absorción por parte de la sociedad debido a su aparente perfección estética tal es así con frases como “cristalino como el agua” en otros casos las máximas han sido generadas en los inicios de alguna institución o de algún acontecimiento las hay por supuesto siniestras como “algo habrán hecho” o glamorosas como “ladran sancho…” Entre todas ellas, las oscuras, las rítmicas, las trasparentes etcétera hay algunas que en lugar de proporcionarnos una herramienta para comunicarnos sirven para justificar ideas con un falso convencimiento de que lo que se dice es cierto (basado en su vacía repentización) por si mismo y no por una estructura que lo justifique. Una de ellas es “periodismo independiente” no existe hoy nada menos independiente que el periodismo, desde el momento mismo que se acepta escribir para un diario se esta perdiendo la independencia que a uno le costo años de laboratorio (que otra cosa son las facultades) adquirir. Por supuesto que entrar a trabajar a tal o cual medio de comunicación no coarta la capacidad individual del periodista en si pero si podemos decir que la delimita. La editorial de tal o cual diario (o grupo de medios) delinea la impronta de sus publicaciones, romper este límite no marcado pero si implícito es quizás el mayor escollo al que se enfrenta un periodista hoy en día. Suponiendo siempre que lo que se quiera es informar objetivamente, ahora si lo que se busca es trascender en tal o cual ámbito laboral plantear tan solo la posibilidad de esta búsqueda resultara infructuosa y hasta casi suicida.

¿Que debe hacer uno? es la pregunta que se impone pero para ello deberemos tener en cuenta ciertas variables. La primera es que si se es un don nadie dentro de la redacción es casi imposible que a alguien le importe lo que redactes ( a nos ser que el talento hable por si mismo pero estos casos son los menos) por otro lado si se es uno de los periodistas mas renombrados del periódico en cuestión, posiblemente puedas escribir lo que quieras pero lo mas probable es que las notas de esta supuesta independencia conseguida mediante el reconocimiento o la fama no hagan mas que alimentar la misma fuente de la que supieron abrevar; difícilmente se vera a un pope disentir con la línea general que emana del editor ( s no ser que busque migrar a otro medio) y es muy seguro que en general estos artículos de opinión se dediquen a amalgamar la idea central de este.

Pero quizás estamos pecando de retóricos, pongamos un ejemplo concreto sobre lo que se quiere decir. Tomemos el diario de mayor tirada en la Argentina y la frase que acompaña su encabezado todos los días: “Clarín. Un toque de atención para la solución Argentina de los problemas argentinos”

No entraremos aquí en ejercicios matemáticos de cuales son las paginas que se dedican a tal o cual fuerza política o si policiales y deportes son o no casi la mitad del cuerpo del diario (este ejercicio pitagórico e ilustrativo se los dejo a ustedes) tomemos la frase en cuestión junto con su logo y analicémosla.

Un hombrecito con un clarín seguido con la frase un Toque de atención… juego de palabras e imágenes muy lucido que nos demarca que el diario en cuestión quiere llamar nuestra atención sobre que algo en particular. ¿Sobre qué es la pregunta? ¿Sobre lo que ellos consideran importante o sobre lo que a mi me importa? Si deben llamarme la atención debe ser en parte porque me estoy perdiendo de algo. ¿El que? ¿Cómo? Por suerte para todos acto seguido nos aclaran sobre que nos van a alertar “…para la solución Argentina de los problemas argentinos…” excelente ¿ahora? ¿Cuáles son los problemas argentinos? ¿Y leí mal o proponen una solución para los mismos?

Supongo desde la lógica que el diario en si habla de problemas comunes en la mayoría de los argentinos y no de mis problemas particulares. Pese a no ser un especialista en el tema (aun siendo argentino lo cual debería darme el crédito suficiente) de los problemas argentinos identifico 3 o 4 que de tan generales se caen de maduros. La economía, la política, la seguridad etcétera. Pero aquí me detengo a pensar y me digo que estos problemas de tan generales que son bien podrían ser problemas de todos los habitantes de la tierra y no específicos de los argentinos como pueblo. Y siguiendo una segunda línea de pensamiento y leyendo los pocos libros de historia que pueden caer en mis manos me pregunto si en lugar de un problema global no serán problemas de la humanidad y de los hombres como seres en si. Descartando esta línea de pensamiento, que me excede, trato de focalizar aquello que como sociedad argentina responde a lo que se denominan problemas. Aquí me digo que quizás la solución para “los problemas” no radique tanto en marcarlos sino en generar las herramientas de cambio para los mismos y aquí es donde entra otra pregunta ¿Pueden los medios hacer algo al respecto o este es un rol que se debe dar en el estado? Después de reflexionarlo me digo que lo que los medios pueden y es mas lo que deben hacer es generar la información para que aquellos que queremos o pensamos en un cambio veamos que no estamos solos. Cuanto mas fácil es tomar una actitud positiva o encausar un pensamiento cuando se ven ejemplos de ello a diario y en todos lados. Es entonces que compro el diario y leo la encuesta de en que creen los argentinos y me digo que identificar a quienes considera mas y menos creíbles la sociedad es un buen inicio para la solución Argentina de los problemas argentinos . Ahí me doy cuenta de que la gente le cree mas a un diario que a un político. Este dato que me aparece aberrante en un principio se transforma a mí entender en el principio del cambio. Si la voluntad popular elije la opinión del medio sobre el representante electo, lo que el medio debe hacer es ser un catalizador de los actos solidarios, los hechos que contradigan esa sensación de desidia que se ha ido arraigando en nosotros hasta convertirnos en unos escépticos. De esta manera si hay alguien que roba se debe resaltar en el diario los cientos que no roban, si hay una escuela que cae hay que resaltar las cientos de escuelas que se crean y así siguiendo una lógica similar con cada hecho que la sociedad hoy ha tomado como cierto: “¡son todos chorros!” No, no los son. ¡Que se vayan todos! No, que cumplan con lo que prometieron y con el ejercicio de su cargo. ¡La política no es para jóvenes! Al contrario la política es de jóvenes y hecha por los jóvenes. El cambio como todos los cambios que se precien de llamarse así no será radical, ni “ipso facto” (como no lo fue tampoco el sentimiento de desidia y desinterés que aparentemente nos envuelve) pero el principio, la génesis del mismo la debemos generar nosotros desde nuestro lugares.

Un ejemplo concreto de ello es el siguiente: La semana pasada estuve en un acto de lanzamiento en Mar del Plata de un programa de jóvenes llamado Programa Nacional “Jóvenes Padre Mugica”. El mismo era el coronario de unas jornadas de capacitación para miles de jóvenes que se habían hecho en la ciudad de Chaparmalat. El cierre contó con la presencia de la Presidenta de la Nación y toda la plana mayor del gobierno.

Dejando ideologías y partidismos al margen y siguiendo con la tónica con la que se empezó este documento me pregunto: En un país donde hace décadas (no menos de 3) se provocó, mediante el miedo y el terrores en los 70, mediante la coerción (que otra cosa se puede decir de frases como ¡no te metas! ) en los 80 y mediante la destrucción se espacios de intervención en los 90 la no participación de los jóvenes en la sociedad y con ello no se hizo sino solidificar ese mito popular en todas las capas de que todo vale y que este es el país de la Biblia y el calefón y el que no roba es un gil… En un país donde somos bombardeados y teledirigidos por los medios según la agenda de turno y el enfrentamiento de vuelta. ¿No podemos dedicarles una nota a unos miles de jóvenes que decidieron juntarse para promover la solidaridad, la inclusión, la capacitación? ¿No merece una sociedad que esta azotada por la apatía y el desgano que los medios ocupen el lugar que les corresponde y se dediquen a resaltar las nobles actitudes y no las miserias cotidianas?

La herencia de esta Argentina esta forjada con hechos históricos y por una tradición oral si bien no en el sentido de un poema épico o un cantar de gesta si entendiendo en tradición oral aquellos refranes, aquellas anécdotas que persisten década a década. Por ello y a riesgo de que me tilden de romántico o idealista hay que predicar con el ejemplo y no hay mejor ejemplo que un buen ejemplo. Es por ello que no estaría de mas que aquellos que quieren llamarnos la atención y pretenden proporcionarnos las herramientas para encontrara las soluciones a los problemas Argentinos, le dedicaran no mas sea algunas líneas a 4.000 jóvenes del Chaco, Misiones, Chubut, Catamarca, Buenos Aires etcétera que se juntaron en post de una ilusión común y quien sabe quizás pregonando sus sueños se forme una brisa fresca que poco a poco disipe esa bruma densa del pasado que no nos deja ver mas que lo que dejamos atrás.


martes, 29 de julio de 2008

Saber y Comprender


Ayer se fue; mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto:
soy un fue, y un será, y un es cansado

Francisco de Quevedo (1580-1645)


¿Cuánto dura el pasado? 10, 20, ¿30 años? ¿Se pueden olvidar las conquistas? ¿Los logros? ¿La sangre derramada?

La principal herramienta para reconciliarse con el pasado es la memoria pero esta no debe ser una memoria selectiva, una memoria parcial, su obligación, su deber es ser una memoria completa. No una memoria que se concentre en personas sino en hechos, en acontecimientos, en causas.

Pensar que el pasado esta condenado a repetirse es un cliché, el pasado esta condenado a repetirse si no se lo enseña en su justa medida. Se repetirá si se lo parcializa, si se focaliza el eje del conflicto en sus acontecimientos más desgarradores. La muerte, la desaparición, la impunidad no son el pasado, son consecuencias y efectos (siniestros) de un pasado. Los hombres tendemos a clasificar, individualizar a buscar un porque de las situaciones, de los acontecimientos. Algo, bueno o malo que lo explique todo, pero en la búsqueda de la no repetición de la historia la categorización no es una herramienta de discernimiento sino una falsa premisa. No se puede categorizar ideas políticas ni sus consecuencias, no se puede individualizar efectos ni su alcance. Si bien es entendible que desde el dolor, desde la perdida inmediata, desde la acumulación de injusticia, desde la ignorancia paulatina por aquellos que deberían habernos representado y defendido uno o varios grupos terminen centrando su sufrimiento en los rostros más inmediatos de un pasado negro. Este ensimismamiento no conlleva a una solución sino a una falsa sensación de estar haciendo las cosas correctamente será como decía el poeta “maldita sed, maldita agua. Maldito veneno que envenena pero no mata”[1]

El verdadero cambio, aquel que se producirá lenta y paulatinamente, el que llevara a la reconciliación, el entendimiento y la comprensión de una sociedad desinformada, engañada o indiferente nos demandara un acto de deber profundo que, como bien decía el poeta, nos exigirá un compromiso tal que parecerá dotado para terceros de un “misterioso fervor[2] Este acto pasa por la reforma de aquellos valores que desencadenaron en un trance donde el único medio ordenador razonable parecía la violencia. La verdadera lucha pasa por restablecer ideales que quedaron demodé, mentes que quedaron obsoletas y por sobre todo erradicar la sensación de desidia, impunidad y desesperanza que se transformo día a día, año a año en algo cotidiano, común y parte de nuestras vidas. La reforma inmediata debe focalizar lo académico y lo institucional. No puede la democracia tener el lastre de temas tabú, nombres que no se pronuncian, debates que se esquivan. No puede la democracia subsistir sobre juicios irresolutos, sobre castigos o reconocimientos demorados. El principal motor para contrarrestar la desesperanza debe ser la ilusión del cambio. El futuro inmediato al alcance de la mano de aquellos que jamás pensaron en tener uno. Estas herramientas, esta esperaza debe ser suministrada por el estado pero su rol debe ser el de facilitador y supervisor. Su rol debe limitarse a capacitar y crear los espacios necesarios para el desarrollo de la ciudadanía. Es en esta lucha, pues es una lucha seca y llana, no una lucha con connotaciones ideológicas sino una lucha que así como el dar a luz terminara después de pujar y pujar en un nuevo halo de vida, en un nuevo horizonte. Es esta lucha la que nos llevara poco a poco a cerrar las heridas pero teniendo en cuenta que siempre habrá una cicatriz que nos recordara como llegamos hasta aquí. Crecer y aprender. Recordar para no repetir. Buscar el los mas viejos el relato de la experiencia personal, buscar en los libros los acontecimientos fríos. Cimentar esta búsqueda con los jóvenes. Ellos son el catalizador de los cambios, el devenir del futuro. Un presente continuo que es proclive a confundirse porque busca una verdad segmentada y transformada por la realidad y los acontecimientos actuales y no una compresión de la verdad pasada. Ya lo decía Don Francisco: “Buscas en Roma a Roma, ¡oh, peregrino!,y en Roma misma a Roma no la hallas”[3]

[1]Manuel Machado

[2]J. L. Borges

[3]Francisco Quevedo

viernes, 28 de marzo de 2008

Hombres Lobo


El centro delantero, ese animal misterioso, exotérico casi místico, ese que como una animal de presa ronda el área esperando a que la victima se descuide, de movimientos cansinos, como agazapado, como economizando esfuerzo pero olfateando el aire, con las garras preparadas y el olor a sangre fresca aun en su paladar.

Seres sobrenaturales, dotados por la creencia popular de sobrenombres prodigiosos como “el brujo” Quini o “mágico” González o de nombres de animales salvajes, implacables y que según el folklore Americano están dotados de poderes mágicos ya sea el caso de el “Puma” Rodríguez o el “Lobo” Fisher o por otro lado se les confiere el carácter de “Loco” como es el caso de Palermo y es que todos los apodos tan solo buscan clasificar lo inclasificable, explicar lo inexplicable ¿Qué , como , quien y de que manera se forjan los goleadores?

Goleador se nace dicen los que saben y quizás halla que creer esa máxima pero entonces como se explica que jugadores como el “Turu” Flores hayan hecho gran parte de sus inferiores como defensor central ¿acaso encontró el don durante el transcurso de su carrera? Y por el contrario que decir del “vasco” Arruabarrena quien hasta la 5ta de Boca jugaba de delantero centro ¿entonces? ¿Hay dones más duraderos que otros?

A priori no existe una explicación racional ¿Cómo explicar algo que no lleva un patrón consistente? Podemos encontrar goleadores de casi 2 metros como Peter “La garza” Crouch o insolitos artilleros de medio metro como Romario. Los hay acróbatas, estetas del movimiento como Hugo Sanchez y por el contrario podemos toparos con especialistas del último toque como Lineker con su eterno timing para estar ahí empujando la pelota a la red.

Pero el hombre animal inquieto no puede vivir sin clasificar, porque la no clasificación presupone el desconocimiento y el desconocimiento trae aparejado el caos y ya se sabe que nos, pobres mortales, no podemos vivir en el caos; es por ello que buscamos frases que expliquen la aparición de estos seres prodigiosos y así nos topamos con definiciones como: “Así son los goleadores” y yo pregunto ¿como son? Puede alguien dar un parámetro de definición de estas criaturas… ellos viven y se alimentan del gol se los ve con ojos desencajados como los de Schillaci o con fingida indiferencia como Henry pero todos ellos buscan un bien común que los define no por ellos sino por el objeto en si mismo: el gol… tienen hambre de gol… necesidad de el… lo buscan a todo costa, cueste lo que cueste y en ocasiones hasta pierden el sentido de la realidad con tal de conseguirlo, son en definitiva adictos al gol y quizás aquí termine imponiéndose la creencia popular del primer párrafo de esta nota pero en carácter invertido; ellos (los goleadores) no son brujos sino embrujados, no son hechiceros sino hechizados; padecen sin saberlo un extraño mal, una falta de saciedad que los transforma en bestias del gol, animales de la red, una especie de transmutación que dura 90 minutos y se repite partido tras partido, tras partido como una maldición eterna en definitiva no son mas que licántropos en busca de redención tras una luna llena en un campo verde.

Futbol Libre


¿Que lugar ocupa el "floklore" dentro del fútbol?, ¿Cual es el limite entre férrea disciplina y fluida fantasía? ¿El futbolista necesita de la rigidez de un sitema o por el contrario la libertad hace que alcance su plenitud? La respuesta fácil nos conduce hasta una combinación media de ambas tendencias ¿pero entonces? se busca ¿ganar o gustar? ¿Perdurar o diluirse? pongamos como ejemplo al pentacampeon mundial (y de ahora en mas hablaremos de selecciones mundiales porque hablar de clubes es mas relativo y quizás menos finito) ¿que selección piensan ustedes que en Brasil es mas recordada? La lírica campeona del mundo en el 70 o la pragmática que devolvió a la verdeamarela a los primeros planos en el 94. No discutimos que ambos campeonatos cuentan y suman, como tampoco discutimos la posibilidad de que equipos con el Brasil del 82 sean más que el de Korea-Japon aun sin haber ganado nada. La verdadera discusión, la temática en sí pasa por la búsqueda final de la esencia del fútbol. La inmediatez, su carácter desenfrenado, devorador nos conduce hacia una respuesta vertiginosa !El resultado manda! pero esa respuesta que por inmediata parece irrefutable y casi verdadera cobra otro cariz con el paso del tiempo y de la historia. Lo cierto es que el común denominador de hinchas Brasileros hincha el pecho cuando recuerda el ataque de Jairzinho, Tostao, Pelé y Rivelino y pocos revindican lo hecho por Romario, Bebeto y C&A. Pero no nos apartemos del tema principal, ¿táctica y disciplina o espíritu libre y condiciones naturales?

Una pequeña lucha de valores propia quizás de una franja de jóvenes setentistas marchando por la paz en Washington DC más que de un deporte como el fútbol

La realidad nos marca que ambas formas son plausibles de conducir al éxito o al menos así aparece a priori en las estadísticas pero lo cierto es que quizás el ultimo equipo que desparramo ese “espíritu libre” dentro de un terreno de juego con cierto grado de efectividad fue la Holanda del 74 (¿Existen los campeones morales e aquí otra gran pregunta digna quizás de otro articulo?) después la historia nos demuestra que los campeones han sido o equipos sin fantasía pero sólidos (Alemania 90 o Italia 2006) o por el contrario equipos signados por el esquema pero vinculados a la performance de un crack (véase la Argentina de Maradona en el 86 y el Brasil de Romario en el 94)

¿Entonces que nos queda?

Algunos me hablaran de Bielsa y su fútbol pero el control de balón y el volumen de juego no entran dentro del fútbol “libre” la virtud de Bielsa es justamente la disciplina táctica en post de desbordar al rival a fuerza de la mayor jerarquía técnica pero siempre partiendo desde el rigor táctico para culminar con el desequilibrio individual.

¿Entonces? ¿Esta el fútbol “libre” condenado a desaparecer? ¿No supo aprovechar a su momento de coyuntura (¿quizás los 70 y mitad de los 80?) para transformar su entorno y al contrario se dejo domar deviniendo (igual que aquella generación de hippies protestotes) en un fútbol de yuppies para terminar siendo un fútbol “salvaje” devenido ahora en un fútbol metro o tecno-sexual (de la mano del gran David Beckham ofcurse)?

La respuesta quizás nos la de el próximo mundial, o la próxima generación de jugadores o de entrenadores (si logran renovarse como parece que tratan). Yo mientras tanto seguiré buscando una respuesta a este fenómeno llamado fútbol.

Leccion Apache


“Cuando uno ve a Tevez en el West Hamp no puede evitar pensar que esta perdiendo el tiempo” – la frase pertenece a Jorge Valdano y retrata una realidad que quizás comparta el 99,9 % de aquellos que admiran al jugador argentino. Todos (y me incluyo) queremos ver a Carlitos desparramar su fútbol en un club que le brinden mas armas que un pelotazo del arquero o un pase de Boby Zamora. Es por ello que en un acto de prepotencia o de deseo intimo nos animamos a decir que el club Londinense le queda “chico”, en una clara demostración de arrogancia o egoísmo nos decimos (nos mentimos) diciendo que el “pobre” de Carlitos esta confiando en un club mediocre, preso de un esquema mediocre, rodeado de compañeros mediocres.

¿Qué hace ahí? ¿Por qué no se va? ¿no se da cuenta de que esta tirando su carrera por la borda? y así seguimos soberbios, egoístas pensando, afirmando, suponiendo que el crack de Boca, el conquistador de Brasil piensa como nosotros. No asumimos la mas clara de las realidades, la mas cruda de las lecciones aquella que desconocemos desde nuestro fervor, desde nuestro ¿amor? Por el fútbol de Sir Charles; una lección que el joven de Fuerte Apache tiene mas que aprendida, la humildad.

Las batallas se luchan de a una y hoy esa batalla lo llevo a Inglaterra y al West Hamp. Mientras todos sus detractores se ríen de ese destino, mientras todos lo que lo seguimos nos rasgamos las vestiduras por su futuro Carlitos nos muestra la mas clara de sus enseñanzas, esa que lo llevo a ganar todo en Boca (cuando Bianchi no lo tenia en cuenta), aquella que lo llevo a conquistar Brasil (cuando el medio, la gente y sus compañeros no lo aceptaban) y esa que lo deposito en Inglaterra, la humildad, la sencillez, el día a día.

Para Carlos (ya hombre)es lo mismo jugar con Boby Zamora que con Riquelme, para Carlos Tevez es lo mismo encarara a la defensa del Manchester con la casaca del West Hamp que con la del Corintias, Él se brinda completo, como se brindaba en los torneos de barrio o en la selección mayor. Tan solo sale y juega, en su entorno el no se siente superestrella, es tan solo un jugador de fútbol. No siente que no lucha por nada, su lucha es la lucha del club que le brinda cobijo a el y a su familia, la asume como suya y la siente como suya. Por eso ese grito de gol sumergiéndose en la gente (quizás el mejor festejo que este humilde servidor haya visto jamás) después de su primer gol en el club y por eso esta recta final en post de mantener la categoría tiene el mismo valor para el argentino que un Barsilerao o una Libertadores porque sabe asumir los retos de a uno y sin sentir que son pasos atrás. Gracias Sir Charles por mostrarnos el camino correcto gracias por esta sencilla lección de humildad.

Sin excusas


No creo en los estigmas, no existen la maldiciones de pasar ¼ de final, no hay mala suerte y manos negras... no creo que si Tazzoti no le hubiera roto el tabique a Luis Enrique la cosa hubiera sido diferente (aquélla España no era mas que Brasil o Argentina), no creo que si no anulaban los goles (legítimos) de España contra Corea la cosa hubiera sido de otra manera (¿Era España mas que Brasil?), nada se le puede achacar a la España que se vio sobrepasada por Francia en Alemania, ni siquiera la culpa es de los diarios que quisieron jubilar a el “viejito antes de tiempo”. Los problemas no vienen por una Liga plagada de estrellas extranjeras o comunitarias y la escasez de “nacionales” de alto rendimiento, sino que le queda a jugadores de la talla de Xavi, Pujol, Casillas o Raul (o no han ganado todo lo ganable a nivel clubs teniendo fuerte injerencia en esos logros); ya ni siquiera se puede hablar de que el jugador español no triunfa en las otras ligas de Europa sino miremos a Reina o Luis Garcia o el jovencísimo Fabregas...

¿Entonces? ¿Qué queda?

Tranquilos hay mas excusas pero todas ellas a mi entender rebatibles ¿cómo era eso de que faltaban jugadores en puestos claves? ¿No se soluciono nacionalizando ah quien hiciera falta? ¿No jugo el Argentino Pernia de tres contra Francia y no fue Marcos Senna como variante de volante central al ultimo mundial?, ¿No supo jugar Pizzi (un Pizzi Pichichi) como delantero centro de la Furia? ¿No tuvo España su mundial como organizador, el mismo que tuvieron Uruguay, Inglaterra, Francia e Italia por citar solo aquellos países que lo ganaron? El tiempo corre y vos qué seguís buscando justificaciones te das cuenta que no te quedan muchas...

¿Cuál es el problema entonces? ¿Los dirigentes? ¿Los entrenadores? Y... podría ser pero otra vez la excusa se derrumba ¿O no gano Rafa Benitez la Champions con el Liverpool? Y aquellos dirigentes que se les achacaba que España siempre era desfavorecida en los sorteos mundialistas ¿no consiguieron que España fuera cabeza de serie? ¿No le allanaron el camino con un grupo anodino hasta los 1/8? ¿Cómo iban a saber ellos que Francia no clasificaría primera de grupo?

El problema de la selección Española se resume en una frase simple que recito alguna vez el mejor arquero de su tiempo[1] “Tu no has ganado nada” y eso lo saben los jugadores y lo sabe el cuerpo Técnico aun resuena en mis odios la contestación de Aragones ante la pregunta ¿qué les falta para ser como Francia? y Aragones contesto: “1 mundial y 2 copas de Europa”

Parece mentira pero es la pura verdad. Ustedes podrán no quedarse satisfechos con esta verdad simple desarraigada pero no por ello dejara de ser lo que es.

Hay un problema de actitud pero entendiéndose por actitud no la voluntad de ganar que ponen los jugadores en el terreno de juego, ni la de los técnicos a la hora de plantear los partidos sino la voluntad del conjunto. Porque una selección son mas que 22 jugadores convocados, una selección es mas que un himno, una selección esta formada por la mística de un pueblo, por los ecos del recuerdo de todos aquellos que alguna vez vistieron la camiseta de su País, por todas aquellas gargantas que aun gritan los goles de Camacho, de Quini, de Michel y que quieren gritar hoy los de Villa o Torres. La voluntad de un pueblo de ver las cosa en su justa medida y darles el valor necesario hoy y hasta que la historia demuestre lo contrario España no es cabeza de serie, España no es mas que Francia o Inglaterra porque para ser mas que ellos no basta con demostrarlo en el terreno de juego en un partido o una eliminatoria, hay que demostrarlo en las grandes competencias es ahí donde se dirime la justa medida de un equipo en relación con otro (basta de rankings mentirosos) y si en estos torneos comienzan a ganarle a las selecciones “fuertes” les aseguro que dentro de poco a nadie le importara si alguna vez perdieron un partido inaugural con Camerún porque cuando se quieran dar cuenta estarán jugando la final con Alemania y habrán dejado en el camino a Brasil e Italia.

Por ello, y para redondear, España debe de dejar de jugar grupos con Malta, Andorra y San Marino para enfrentar a equipos de jerarquía la solución es medirse con al Elite no con selecciones de bajo estándar y hacerlo en las mas altas citas del fútbol como lo son la Eurocopa y el Mundial.


[1] Chilavert

¿Egoismo necesario?


Según el filosofo francés André Comte-Sponville “el egoísmo es lo que mueve al hombre”

Una visión compartida en algunos puntos con Karl Marx, leo la frase y me pregunto, en ese afán que me lleva a intentar analizar el fútbol en busca de su explicación; de encontrar aquello que lo hace sobre todos los deportes el mas popular, el deporte rey, el deporte Dios (para los mas desmemoriados recuerden mi columna de hace algunas semanas atrás “El secreto”) yo que soy tildado de sentimental, de romántico, de lírico me pregunto: ¿No estaré equivocado? ¿No tendrá razón este francés (quien seguramente sea infinitamente más culto que mua) al afirmar que la fuerza motora que guía la humanidad es el egoísmo?

¿Quizás esta sea otra forma de explicar el fútbol? El fútbol visto no desde la simpleza sino desde el cauce del egoísmo eso explicaría el porque de su triunfo sobre otra clase de deportes.

¿Es el fútbol movido por el egoísmo?
Debemos de admitir que de los deportes de equipo quizás sea el de menor preponderancia como “equipo en si” ¿cuántas veces hemos visto ganar un partido a un plantel de menor jerarquía tan solo por el destello de 1 o 2 individualidades superlativas? Basta recordar el Nápoles de Maradona o la ultima selección de Francia de la mano de un Zidane inspirado, que hablar del Villareal de Riquelme que duro en la Champions lo que le duro la gasolina al ex boca.

Acá vendrán las críticas diciendo que un equipo se hace de atrás para adelante, que si el negro Enrique no hubiera robado la pelota para entregársela a Maradona no existiría el segundo gol a los ingleses y un sin fin de ejemplos mas. Estamos de acuerdo que para ganar campeonatos necesitas 11 jugadores dentro del terreno de juego pero acá apuntamos a otro aspecto del juego, al de su espíritu.

¿Existe otro juego donde tanto la platea, los periodistas y hasta los propios jugadores le reclamen a un determinado compañero “mas egoísmo”? ¿Cómo? ¡Si! O nunca se han encontrado gritando ante un pase a tras de un delantero el famoso “!Pero definí vos!” “Patea vos” ¿Donde mas miles de voluntades se amontonan esperando que el 10 propio tire una gambeta de mas en desmedro de la jugada solo porque nos gusta ver humillado al defensor que le salió al cruce?, ¿En que otro deporte uno se regocija con un enganche una pisada, un regate que dejo mal parado a un rival pero que de haber sido un toque de primera quizás hubiera entrañado mas peligro para el arco rival?

Aun suenan frescas las palabras de Samy Eto’o sobre Gudjohnsen “para ser un grande le falta un poco de egoísmo”

Ser menos egoísta, lo que en cualquier ambiente seria considerado como una cualidad, bajo la orbita del balompié es plausible de critica hasta de debilidad. ¿Puede alguien nombrar un grande de este deporte que no pueda ser tildado de egoísta? ¿No es un clásico insulto de niño el grito de “lárgala morfon”? ¿Y este reclamo no era por lo general dirigido a los mejores jugadores del grupo?

Parece ser que el mundo se rige por un individualismo fulgurante y que le fútbol no es mas que el fiel reflejo de este afluente o quizás no, deberemos estar atentos y buscar otras alternativas a la fría opinión de este filosos francés pero por el momento y hasta nuevo aviso les dejo la inquietud de comprobar si está en lo cierto o no.

Lideres


Los jugadores distintos, estandartes dentro del terreno de juego.

Aquellos “motivadores” esos que “contagian” los que toman la lanza y cargan con el equipo al hombro cuando las papas queman. Cuantas mas frases hechas, cuantos mas adjetivos se podrán usar para clasificarlos... pero ¿existen o son una mentira mediática, un recuerdo de antaño, nombres y figuras de una época en el que fútbol era mas juego y menos negocio?

Max Weber identificó 3 tipos de liderazgo:
- El liderazgo carismático.
- El liderazgo autoritario.
- El liderazgo legal burocrático.

Y sobre el carismático nos dijo ”el carisma puede ser despertado solamente” y “probó”; no puede ser “docto” o “enseñado”
Es por ello que los lideres carismáticos lo son aun sin quererlo, en ocasiones acompañan esa cualidad con la oratoria pero en el mayor de los casos predican con el hecho. Hacer para que el resto replique, gestar para que el resto se afiance.
Muchos podemos recordar a Beckenbauer jugando el mundial 1970 con el brazo en cabestrillo o a Maradona en Italia 90 que según palabras de sus compañeros tenia el tobillo izquierdo “hinchado como una mandarina” y debía infiltrarse antes de cada encuentro. ¿Son necesarios estos gestos? ¿qué aportan además de fútbol estos personajes?

Cuantas veces hemos visto caer a una escuadra cuando su jugador emblemático sale lesionado o es expulsado y por el contrario en cuantas ocasiones un equipo de paupérrimo rendimiento sufre una inyección anímica por la inclusión de su jugador estrella. Que otra explicación tenemos para que entrenadores dejen en el terreno jugadores luxados o casi rotos en vez de poner otros al 100% de sus cualidades físicas. Estos lideres poseen el misterioso don de contagiar tanto a sus compañeros como a la afición , poseen un aura que hace que el contrario se intimide, ejercen una influencia tan poderosa que un equipo que controlaba un partido puede súbitamente proceder a la debacle.

Pero aun no respondemos la cuestión ¿quedan aun lideres así? Desde el juego si los hay y un ejemplo claro es Ronaldinho quien contagia desde la actitud y su magia, pero no siempre el líder carismático es el generador de un fútbol fantástico sino que les quedaría a jugadores como Hierro (no es coincidencia que uno de los peores lustros de la historia merengue coincida con su retiro) o Chilavert.

Hay por supuesto, en estas canchas nuestras un sinfín de pantomimas de lideres, jugadores que quieren asumir el riesgo de ser la punta de lanza de su equipo pero al que el “don” no les ha llegado y por lo general terminan convirtiéndose en una suerte de anti-lideres que con sus gestos y actitudes no hacen sino sembrar el descontento y el nerviosismo entre sus compañeros y la platea. Porque la mayor virtud del líder carismático no es su actitud (pues en muchas ocasiones ellos mismos la desconocen) su secreto, aquello que les da el valor añadido radica en su capacidad de convencimiento. Es así que los reclamos airados al arbitro que en un líder muleto despertarían una silbatina de reproche y por el contrario en un líder natural, un líder carismático levantan al publico y convencen a mas de un periodista.

Son ellos los héroes de antaño, los últimos baluartes aquellos que juegan con el valor añadido que le dan los años, que ha aprendido a querer a su club como a su casa (aun viniendo de otros lares) aquí es fácil señalar casos actuales como del Barros Schelotto en Boca o Cuauhtemoc Blanco en el América de México.

Difícil señalar jugadores jóvenes con talante de lideres pero que los hay los hay tan solo hace falta despertarlos.

Factor Suerte


¿A qué se le llama triunfar en el exterior? ¿A qué responde el triunfo? ¿Pasa el mismo por una cuestión meramente individual de un jugador, habiendo después un triunfo colectivo, o al contrario: si no hay triunfo colectivo, no hay nada? Si es así, ¿a qué responde el triunfo colectivo? Existe un triunfo diferente acorde a las distintas categorías de los equipos.
Se puede decir de esta manera que lo que para equipos como el Villarreal es algo inédito y sin parangón (clasificar para la Champions, estar en las Semifinales de esta competencia y haber sacado al goleador del torneo en la temporada pasada) es para clubs como el Milan o el Real Madrid una triste performance. Podemos decir que jugadores como Riquelme fracasan porque no triunfaron en el Barcelona o por el contrario podemos decir que triunfaron porque se abocaron a un proyecto colectivo en pos de resultados extraordinarios. Sin duda muchos dirán que Saviola fracasó en el Barcelona (mas allá de sus 50 goles con la casaca blaugrana) y que se fué al Sevilla a vivir de su efímera fama pero ahí habría que sacar a relucir otra prerrogativa (que es la de sumar minutos para poder estar físicamente en condiciones para el Mundial) y si a eso le sumamos que están en semifinales de la UEFA, hablar de fracaso sería por lo menos cuestionable. Otro tanto ocurre con Aimar: 2 títulos de liga con el Valencia y alguna final de Champion perdida. Si a todo esto le agregamos que fué titular con cuanto técnico pasó por la entidad Valenciana y que Rafa Benitez se lo quiso llevar al Liverpool en más de una ocasión, no sé si podemos hablar de fracaso. Quizás su mayor falencia sean las lesiones pero eso ya es harina de otro costal...
En cuanto a jugadores como Galetti hombre clave en la obtención de la Copa del Rey ¿algunos aventurados podrían decir que fracasó? Y qué decir entonces de Gabriel Milito, que por no jugar en el Madrid pasó a c onvertirse en hombre inamovible de la defensa del Zaragoza. ¿Fracasó Diego Milito yendo a jugar a la B italiana? ¿Y que me dicen de Franco, que apenas vislumbraba futuro en la Argentina, se fue a México, redescubrió su posición y ahora jugará el Mundial para la Tricolor?

A qué se apunta con este extenso post que parece ser una defensa de jugadores y no es nada más lejano que eso. Este post apunta a que los jugadores dependen mucho no de sus cualidades técnicas sino de su suerte: en qué equipo caigan, cual es la filosofía de juego del entrenador, de sus compañeros, cuales son los objetivos a corto plazo. Como en match point (Woody Allen) la pelota puede pegar en la red y caer de tu lado o del otro; podés ganar el partido o perderlo y no depende (en ocasiones) de tu calidad como jugador sino de factores externos meramente ligados al azar.
Si Kluivert hubiese definido en Milan el pase de primera que le dió Riquelme y el Barcelona hubiese pasado de ronda (2002?) quizás su suerte hubiera seguido ligada a la casa catalana. Si Milito hubiese pasado la revisión medica (igual acá creo que fue cuestión de internas de la CD) no habria ganado la Copa del rey y estaría inmerso en el caos de la casa blanca y si... y si... y si...

Sofismo a un penal en la Champions.


Pequeños grandes momentos, de ellos esta plagado el fútbol. Interminables circuitos de pases, desmarques, frenadas y piques cortos tienen como objeto construir un pequeño momento: una oportunidad de gol. Este colosal y monumental esfuerzo colectivo, que está plagado en su construcción de desempeños individuales (algunos brillantes y otros no tantos) no busca el gol como finalidad: el gol será la decantación natural de una oportunidad de gol bien ejecutada. Más allá del arquero quien quizás sea el único capaz de confrontar tamaño esfuerzo colectivo con una acción individual y aun así, si la acción fué bien ejecutada, con la justeza que la misma requiere esta tan solo puede devenir en gol. ¿Y si pega en el palo? ¿Y si rebota en un compañero? ¿ Y si se frena antes de traspasar la línea? Si cualquiera de estas variables, o algunas otras, se suceden en la acción entonces la misma no ha sido bien ejecutada, o no lo ha sido en su perfección , en su todo.
Ahora la plenitud del esfuerzo que demanda la gestación de una oportunidad de gol en su variable última está sometida al ejecutor del toque final. Es por ello que la acción del jugador que concreta la jugada suele ser la más recordada (para bien o mal) sin ser (en ocasiones) en la cadena de construcción la más vistosa y ello explicaría también por qué el esfuerzo del portero (único jugador en el terreno que depende plenamente de su individualidad) por parar todo este engranaje de voluntades colectivas, suele ser el depositario de todas las alabanzas y desahogos de sus simpatizantes. Ambos (definidor y arquero) tan solo son el último exponente visible de una ansiedad acumulada en un lapso de tiempo determinado (la gestación de una jugada de gol puede variar de 1 segundo a 90 minutos aproximadamente) y por se transforman en espejo sobre el cual reflejan sus frustraciones o festejos los hinchas según sea el resultado de la oportunidad de gol.

Una apostilla al respecto: las variables aumentan según los riesgos que asuman los jugadores en la diagramación de las mismas. A mayor intervención mayor probabilidad de equivocarse.

Una paradoja: El gol suele tapar todos los errores y defectos acumulados en el partido o en una seguidilla de partidos y en su defecto la falta del mismo por un tiempo mas o menos prolongado puede dar por el suelo con las conquistas de los últimos 5 años (para mas información ver Real Madrid)

Un ejercicio de autocritica


El otro día en una conversación con un amigo le pregunte quien era el mejor jugador que había visto en una cancha esperando una respuesta clásica y me desayune con un "El Tecla" Farias (amigo pincha por supuesto) esta revelación me hizo reflexionar.
Por lo general uno se llena los ojos y la boca diciendo que jugadores de la talla de Maradona, Ronaldhino, Zidane etc... son los mejores jugadores del mundo (seguramente lo sean) pero la mayoría de las referencias que se puede llegara tener de ellos (a no ser que seas fanático del Barcelona, el Madrid o el equipo en cuestión) son las que nos llegan por la Tv., los diarios, la Internet o lo que es lo mismo una realidad acotada de su verdadero potencial. Pero para hablar del mejor jugador que se vio dentro de una cancha tenemos que barajar mas variables que la que nos muestra un resumen en ESPN o la cámara cada vez que enfoca al jugador que lleva el balón. Aquellos que solemos ir a la cancha sabemos que hay una variedad de matices que no lucen y que no se ven pero que resaltan y engrandecen la performance de un jugador. Por ello para evaluar cual es el mejor jugador que uno vio dentro de una cancha hay que ver en el contexto que juega dicho jugador (no es lo mismo el Milán de Arrigo que el Ferro de Griguol) dentro del mismo; cual es su rendimiento individual y su funcionamiento colectivo, si aparece o desaparece en los momento calientes , si la pide o se esconde detrás de su marcador. Si pica generando el hueco, arrastrando marcas o por el contrario espera parado a que le llegue la balón. Si marca o decide que lo suyo es solo jugar. Si sabe poner el cuerpo, usar los codos, generar vació... Estas y 1000 variables por el estilo solo se pueden observar en la cancha porque es allí donde uno suele quedarse mirando en ocasiones cosas que van mas allá del transcurrir del juego (léase por donde va la pelota) en ocasiones uno se queda estudiando como se para la línea de cuatro, como releva el 5, si el lateral se manda o no y cuando lo hace, como se para los centrales con respecto a la posición del delantero en un corner y viceversa. Es allí en ese transcurrir diario (semanal si se quiere) que uno puede durante un tiempo mas o menos prolongado (recomiendo por lo menos un campeonato entero) definir cual es el mejor jugador de un plantel y con el paso de los años y de los jugadores formarse un juicio sobre cual es el mejor jugador que se vio dentro de un terreno de juego. Yo lo hice, pensé y analice mi experiencia y el resultado fue interesante hasta la semana pasada pensaba que el mejor jugador que vi dentro de una cancha era Maradona (vi un ciclo en Boca, Newell’s algún partido en el Barcelona y su ultimo momento en la selección) y después me di cuenta que no, que no lo había visto lo suficiente y que mi elección estaba basada en su mística, los video y sus logros y no en mi experiencia, hoy no me cabe duda que el mejor jugador que vi en mi vida esta entre Julio Salinas y Guardiola.
¿El suyo?

El futbol vive


La creencia popular nos dicta que durante años el Mundial de fútbol, el mundial deportivo por excelencia, ha sido bastardeado, ensuciado por no decir ultrajado en sus mismas raíces. Aquel acontecimiento que creó Jules Rimet esperando con él fomentar la practica del deporte y junto con ello valores como el honor, la lealtad, la sana competencia… Ha ido, como la mayoría de los ideales, perdiendo el lustre, el brillo para ser opacado por el mercantilismo.
Desde la Italia campeona haciendo el saludo fascista, pasando por los diversos boicots de los bloques del este o el oeste, hasta el lamentable pan y circo del 78 y la “manito” del 90 para que una Alemania recién unificada pudiera amalgamarse detrás de un triunfo deportivo (pegamento que no dura pero confunde). La copa ha sido y será mancillada.
Entonces se impone la pregunta ¿Cómo sobrevive? ¿Cómo sigue siendo el espectáculo que cada 4 años mas pasión y fervor acapara? La respuesta hay que buscarla en el juego en si, en los jugadores. La armonía de una gambeta bien ejecutada, de una pelota buscando en el ángulo la perfección (como si siempre hubiera estado predestinada a terminar ahí), el cambio de frente al pecho o la sencilla sutileza de un pase al vacío (donde más el vacío puede construir algo). El juego tiene la capacidad de retroalimentarse, de eliminar las falencias creadas por el hombre. Es así y no de otra manera que se construyen gestas como las del Maracanazo, planteles como el holandeses de los 78 (quienes rechazaron el 2° puesto como acto de repudio a la dictadura). Solo esta retroalimentación explica como una pelota de cuero sirve para que países enteros se tomen revanchas no sangrientas (México 86 Argentina – Inglaterra) para que colonias independizadas se den lujos hasta entonces impensados (Senegal dejando afuera a Francia) para que baños de sangre como la guerra civil que asola Costa de Marfil se den una tregua… De que otra manera se explica que el primer acontecimiento masivo de Irak después de la invasión Yankee sea un partido entre la Selección nacional y los marines. Escape a la victoria existió y el final quizás haya sido menos glamoroso (los ejecutaron a todos) que un escape mientras el publico entona la Marsellesa. El fútbol vive de lo que el fútbol crea y no de los que creen controlarlo. El pobre Rimet puede dormir tranquilo, no es el juego el que falla, ni tampoco sus ejecutores. Tan solo son las hienas que ven en él un negocio pero que no pueden hacer nada contra el espíritu de una número 5.

Ritos Paganos


El 9 de junio rodará la pelota, una pelota que esperó 4 años para que la agasajen, una pelota que esperó casi un lustro para que sus admiradores, sus fanáticos, se junten y marchen en éxodos interminables hacia su adoración. Y es que el fútbol es el más fuerte de todos los ritos paganos, es el único evento de toda la humanidad que puede, en un mismo instante, por un tiempo definido y acotado, paralizar a multitudes de todas las extracciones, religiosas, políticas o raciales.
El aura que irradia esa número 5 transforma, apacigua, sume en una especie de fervor amnésico a hermanos que se enfrentan (como es el caso de la guerra civil en Costa de Marfil) y da sutiles revanchas (como la que puede infringirle Angola a Portugal).
Espera el virginal pasto de las canchas, paciente, su hora como aquellas doncellas que sacrificaban en Minos al dios mitad hombre mitad toro, el pueblo se reúne, se emborracha, festeja como si las fiestas Dionisíacas hubieran mutado, se hubieran transformado hasta convertirse en algo llamado Mundial.
La fiesta del deporte rey, de ese que se atreve a desplazar a todos los demás sabedor de su influencia, del único que se atreve a disputarle a la lucha (el box) el trono de deporte mas antiguo del mundo. ¿Qué hicieron los hombres primero? ¿Pelearse o patear alguna cosa?
Lo cierto es que esta fiesta Dionisíaca o no, congrega a todas las divinidades… hacia la tierra de los Nibelungos marchan los orgullosos aztecas provenientes de clubs que como castas tienen chivas, pumas y jaguares en su corazón, también allí veremos magia negra proveniente del continente Africano y del mar de las antillas, los vikingos de la mano de Loki el herrero loco y de su hermano Odin también han sido convidados a la fiesta y hasta los misteriosos Oni del antiguo Japón han sido invitados a este banquete lleno de walkirias y cuernos con fermento de cebada.
Es por ello que el mundo se paraliza, que los países se congelan, que el fútbol toma ínfulas de ser el evento deportivo por excelencia, ello y la espera, la ansiedad acumulada, el deseo de revancha y desquite de todos los pueblos.
El 9 de junio rodara la pelota en el Olímpico de Munich y los dioses olvidados tendrán su revancha aunque no mas sea por 30 días y 30 noches.